08-02-2012 | VILLARINO. Este viernes 3 de Febrero se llevó a cabo la primera visita de chicos del Barrio La Primavera, de Mayor Buratovich, en el marco del programa piloto “Yo quiero conocer el mar” El primer viaje del programa fue para los chicos de la Casita Madre Teresa, una ONG dedicada a promover los derechos de la infancia y la educación complementaria.
“Apuntamos a pensar un Estado municipal que se ocupe del desarrollo, pero también de las pequeñas cosas, como las vivencias de un niño” comentó la Intendenta Patricia Cobello, emocionada tras darle la bienvenida a unos 30 chicos, en el colectivo que estaba a punto de salir al Balneario La Chiquita, una playa natural a 60 kilómetros de la localidad.
“Yo quiero conocer el mar” es un programa piloto y una apuesta desde el Estado municipal, para brindar acceso a los chicos y chicas a los recursos turísticos de Villarino, desarrollando acciones que igualen oportunidades. Cada jornada del programa prevé la organización de actividades en La Chiquita; con un recorrido turístico conociendo la geografía, la flora y las distintas especies animales a cargo del área de Turismo; y un cronograma de juegos y recreación con profesores de la Dirección de Deportes.
En la entrada al balneario, los vecinos saludaron contentos el ingreso del colectivo con los chicos cantando. Después del desayuno, bajaron a la playa, donde se encontraron con el equipo de guardavidas que les explicó los cuidados que debían tener con el agua y el sol. Con un día muy cálido y el sol a pleno, la jornada incluyó juegos, almuerzo y muchas actividades en el agua.
“Es salada!” Gritaban Dionel, Erica y Alejandro cuando entraban al agua. Los tres, concurren durante todo el año a la Casita Madre Teresa. Ahí tienen apoyo escolar y talleres en el verano. “En la casita tenemos seños que nos ayudan con los deberes y también ayudan a evitar el trabajo infantil” cuenta Erica, una nena de ojos grandes que no salía del agua por nada del mundo. El grupo estaba acompañado por algunos adultos de la Casita Madre Teresa. Amalia, que ayuda a hacer la leche para los chicos, Griselda y Belinda, las encargadas del apoyo escolar y los talleres de verano. También se sumó Mirta, que desde la misma institución capacita mujeres para que puedan tener créditos para sus emprendimientos. Actualmente tienen 81 personas con créditos del Banco Popular de la Buena Fe, actividad que ayuda a que las mamás no tengan que ir al campo con los hijos a cosechar cebolla.
Contentas, después del día en el mar, las cuatro sonreían, mientras acomodaban a los chicos dormidos, en el viaje de vuelta.
Fuente: Municipalidad de Villarino.










