La creación del Puerto Militar y la estructura básica de esta realidad que es hoy la Base Naval Puerto Belgrano, con un objetivo claro y definido como el albergar y posibilitar el mantenimiento de los buques de guerra que iban dando
forma a esa Armada Nacional que necesitaba el país para defensa de sus extensas costas, determinó la formación de equipos de artesanos, mecánicos y herreros de aquella época, que se ocuparan del mantenimiento de la artillería y de los torpedos de las unidades navales.
Primero hubo algunos depósitos cercanos a los muelles, que luego fueron mejorados por la incorporación de torpedos de esa época, que imponían la más moderna técnica naval para ese entonces. Así nació en el año 1926 el primer Taller de Torpedos, bajo la jefatura del Ingeniero Torpedista Don Félix Duperrón.
Este Taller de Torpedos fue creciendo paulatinamente con el desarrollo cada vez más acelerado de las Armas Submarinas. Ya en 1938 llegaron al país con una corriente técnica inmigratoria, materiales y personal especializado italianos que al año siguiente posibilitarían, junto a operarios y militares argentinos, la incorporación del torpedo más evolucionado de la época, el WH. 1939.
Paralelamente, crecía el pequeño Taller de Artillería, que en forma definitiva fue edificado en el actual emplazamiento, junto a lo que era el Taller de Torpedos.
En el año 1948 asumió su primera jefatura el Capitán de Corbeta Don Horacio Perazzo.
El incesante crecimiento de requerimientos técnicos y el desarrollo alcanzado por las armas en el medio naval, fueron los factores determinantes de la total unificación de estos Talleres, que venían apoyándose técnicamente desde hacía algunos años.
En el año 1960 y siendo su primer Jefe el Capitán de Fragata Don Gerardo Castillo, se convirtieron en lo que hoy es el actual Departamento Taller de Armas.
Su función primordial se basa fundamentalmente en ofrecer el apoyo logístico al mismo tiempo de ocuparse del mantenimiento preventivo y correctivo de los sistemas de armas que utilizan las unidades navales, la Aviación Naval y la Infantería de Marina.
Su planta básica de quinientos hombres, en sus modernos Talleres de Armas Submarinas, Artillería, Inspección de Armas, Servicios Auxiliares y Servicios Generales, cumplimentan con holgura y solvencia la divisa de este componente
del Arsenal Naval Puerto Belgrano: “Mantener en Estado de Operatividad a Las Armas de La Marina”.
Fuente: Enrique Juan Triadó, Historia de la Base Naval Puerto Belgrano, Cap. III - Págs. 120-121. Instituto de Publicaciones Navales.










