
Pehuén Có nace a partir de la idea de un hombre, Avelino González Martínez, quien tuviera la visión de crear la villa balnearia cerca de su estancia “El Palomar”, situada en cercanías del Río Sauce Grande, a 8 kilómetros del lugar.
Avelino González Martínez y su familia están entrañablemente unidos a la historia de Pehuén Có. No sólo desde el punto de vista de la creación, sino también del desarrollo adquirido por la villa.
Los primeros "turistas" que disfrutaron de la costa y la playa, debían hacer grandes sacrificios para llegar, puesto que tenían que trasladarse en diferentes carruajes que fueron transformándose con el correr del tiempo, en casillas rodantes (tiradas por caballos), camionetas Chevrolet (de principio de siglo) y luego los primeros autos. Además, había que sortear diferentes obstáculos en los tortuosos caminos. Pero el espíritu infatigable de esta gente hizo posible la forestación y la posterior urbanización de estos parajes.
Los primeros veraneantes, acompañados por familiares y amigos, comenzaron a instalar carpas, año tras año, desde 1928 y 1929.
Los malos caminos, la distancia hasta los grandes centros urbanos hicieron demorar la creación de un sitio para la recreación de quienes amaran el mar, el sol y la naturaleza. A. G. Martínez consultó varios urbanistas y finalmente resolvió seleccionar el plan ideado por Benito Carrasco para crear lo que se quiso que fuera una ciudad jardín ejemplar. Esta tarea recayó sobre uno de sus hijos, Horacio Vicente, que removió y transportó cantidades de arena para hacer posible el tránsito urbano, nuevas calles arboladas y médanos fijos. Construyó depósitos, proveedurías y un vivero.
Se seleccionó el perímetro que constituiría el balneario y se lo amojonó. En 1947 se aprobó el plano de desglose de 540 has. unidas a 124 has. destinadas a una colonia marítima que se proyectó y 104 has. más para crear el vivero forestal dunícola, que se transformaría, más tarde, en el Bosque Encantado.
La tarea de fijar los médanos y de ir arbolando fue ardua, pues no era una zona muy estable y se necesitó de paciencia, de gran ingenio para poder lograrlo. Por supuesto detrás de todo esto se encontraba Avelino González Martínez. Las especies vegetales implantadas fueron pinos, tamariscos y olivillos para la fijación de los médanos.
El 18 de diciembre de 1948 el Poder Ejecutivo de la Provincia de Buenos Aires promulgó el decreto Nº 30.236 aprobando la fundación del balneario con los planos presentados y el nombre propuesto: Pehuén Có, que reúne los dos elementos que caracterizan al sector: pehuén: pino y có: agua.
En 1949 comenzaron a venderse los primeros lotes.
Don Avelino muere en 1952, a los 63 años de edad, siendo su esposa e hijos sus herederos. Su hijo Horacio Vicente continúa su obra, y es quien urbaniza y consolida el camino de acceso con tosca.
Ha transcurrido el tiempo y Pehuén Có ya pasó sus cincuenta años, sin embargo, el espíritu inalterable de los que lo crearon sigue vigente, pues no se convirtió en una ciudad junto al mar, sino que sigue siendo un parque en la playa.
Fuente: Municipalidad Partido de Coronel de Marina Leonardo Rosales.


































