
Poco tiempo después del naufragio de la goleta “Lucinda Sutton” y advertida la compañía de seguros que la carga que transportaba el velero había sido arrojada por la resaca sobre la costa de Monte Hermoso, con el propósito de rescatar la valiosa madera, comisionó para tal salvataje al Sr. Juan Natali, conocido contratista de estibadores que operaba para las firmas, exportadoras de cereales de Ingeniero White.
Ante la falta de un camino adecuado que conectara la playa con la tierra firme atravesando el infranqueable cordón de dunas que corría paralelo a la costa, la única alternativa posible era emprender el rescate por vía marítima. Fue así que el Sr. Natali le arrendó a la compañía francesa del Ferrocarril Rosario a Puerto Belgrano que entonces estaba construyendo el puerto de Arroyo Pareja, el remolcador “Marrocain” y una chata de las utilizadas para transportar mar adentro el barro de los dragados.
La madera dispersa a lo largo de 5 kilómetros en las inmediaciones del Faro Recalada fue recogida. Cumplida la misión, el remolcador y la chata se hicieron a la mar. Cuando apenas se habían distanciado cuatro o cinco millas de la costa, inesperadamente y contra toda previsión se desató un temporal. El violento oleaje hizo zozobrar la chata que había sido cargada más allá de sus posibilidades, y las toneladas de buen pino brasileño volvieron a ser arrojadas por la marea sobre el mismo lugar de la costa donde habían sido recogidas.
Ante tal circunstancia, el Ing. Esteban S. Dufaur, que consideró el segundo naufragio de la carga de la “Lucinda Sutton” como una invitación a concretar la sabia sugerencia de Ameghino, se hizo cargo de la madera, y con ella hizo construir el célebre hotel, que el uso popular dio precisamente el nombre de “Hotel de Madera”. Sus instalaciones fueron inauguradas el 4 de enero de 1918, según el aviso publicado en la edición de ese día por el diario “La Nueva Provincia”.
Aquel hotel, célebre en su momento, y del que ya no queda ningún vestigio, daría origen a uno de los balnearios más prósperos y florecientes del sur de la provincia de Buenos Aires.
Fuente: Archivo Histórico Municipal. Mitre 101. Punta Alta. Buenos Aires.
Referencias: Guardiola Plubíns, José. “Historia de Bahía Blanca”.
Foto: HISTAMAR – Historia y Arqueología Marítima.
Nota:
En la carta batimétrica que responde a un relevamiento practicado por CONICET-IADO, se observa a 3 Km. aproximadamente de la costa, exactamente al Sur del Faro Recalada, la presencia del casco de un navío sumergido a unos 8 metros de profundidad en relación al pelo de agua, que bien podría tratarse de la goleta “Lucinda Sutton” desaparecida el 31 de marzo de 1917. Las coordenadas exactas de la ubicación del casco detectado en la carta náutica del Instituto Argentino de Oceanografía son: 39° 4´ S, 61° 14' W.










