Boya Faro
Los buques que se dirigen a Bahía Blanca viniendo del E y con buena situación, deben recalar con precaución directamente a la Boya Faro “El Rincón”.
Los que recalen de noche deberán mantenerse abiertos de la costa, pues cuando el tiempo amenaza o soplan vientos del S o del E, no es prudente mantenerse cerca de la misma, que es muy baja y llena de bancos.
Hay que agregar el efecto de las corrientes: si se navega con corriente a favor, hay que prestarle atención especial, pues al depender ésta del viento, puede alcanzar velocidades considerables.
Se recomienda sondar continuamente, sobre todo con tiempo cerrado, cuando no es posible reconocer el faro Recalada a Bahía Blanca ni la sierra de la Ventana que constituyen en la costa, al N de la entrada, dos buenos puntos de situación; en tal caso deberá avistarse la Boya Faro “El Rincón”.
La navegación entre Faro Claromecó y Punta Pehuencó, desde la ribera hasta aproximadamente 12 millas, debe hacerse con precaución, por cuanto el fondo está constituido por dunas de arena móviles, cuyas menores profundidades están indicadas en las cartas, lo que debe ser considerado al navegar la zona.
Viniendo desde el S igualmente se recalará directamente a la Boya Faro “El Rincón” aunque, en general, se divisa muy bien el Faro “El Rincón”. Si bien la costa es en general baja, se distingue perfectamente la costa SE de Península Verde, la Caleta Brightman y desde la Punta Laberinto hacia el S una amplia faja de costa y árboles. La Punta Laberinto es fácilmente apreciable por una frondosa arboleda visible a mas de 10 millas.
De noche el Faro “El Rincón” es claramente visible desde gran distancia; asimismo, a 12 millas de la costa se comienzan a divisar las luces de caseríos. El faro da un excelente eco radar tanto de día como de noche a una distancia superior a las 20 millas. En proximidades del faro, hacia el N, se distingue una antena de aproximadamente 42 m de altura.
Las consideraciones respecto a corrientes y bancos también son válidas para esta zona.
Con un poco de mar, el avistaje de las boyas se hace dificultoso, y una vez logrado, es difícil su mantenimiento visual; al efecto y teniendo en cuenta esta dificultad, se ha previsto dotar pantallas reflectoras radar a todas las boyas y características luminosas muy diferentes con el fin de facilitar su identificación, formando un conjunto de ecos asimétricos cuya comparación resulta evidente.
Los vientos y corrientes locales ejercen influencia sobre las derrotas en forma irregular, y se puede estar sobre Banco Lobos sin avistar la costa SW de la entrada, que es muy baja.
Si navegando de noche o con tiempo brumoso no se tuviera buena situación y no se vieran los faros, se recomienda mantenerse fuera de la línea de los 20 m, o fondear. El radar y la sonda son de notable ayuda para la recalada con niebla, pues las boyas, especialmente la Boya Faro “El Rincón” y hasta el par 05, por la disposición de su arrumbamiento, dan buenos ecos radar.
En condiciones normales de navegación se obtienen ecos del conjunto desde 10 a 12 millas de distancia.
La costa norte, por ser baja, es detectada a unas 15 millas. Asimismo se detectan en la pantalla los Faros Recalada a Bahía Blanca y Claromecó y las construcciones del balneario Monte Hermoso. A lo largo de la costa, hacia el E y hacia el S, como así también en las proximidades de la entrada a Bahía Blanca, el fondo es de arena gris y negra, conchilla y, por excepción, tosca en algunos bajos; hasta 20 millas fuera de los bancos se mantiene una capa superficial de arena fina, con fango debajo de ella.
Es inútil pretender dar indicaciones para situarse basándose en el conocimiento de la calidad del fondo; la sonda ha de ser observada con cuidado, porque los bancos dan poco preaviso de su proximidad y, aunque hacia el lado del mar sus veriles son más suaves que hacia adentro, hay sitios donde la isobata de los 10 m queda sólo a 400 m de bajofondos de 1,50 m o menos.
Dada la configuración del fondo, el veril de los 10 m es muy confuso, lo que lo hace aparecer como cayos aislados. Igualmente, en el interior de Bahía Blanca, la clase de fondo tiene poca importancia; en el medio de los canales se encuentra arena fina o fango y, si bien los bancos y sus proximidades son de arena muy dura, esta indicación pierde su valor si se tiene en cuenta que cuando se note la arena dura del veril, en general ya será tarde para maniobrar.
En todas partes el tenedero es bueno, dependiendo de la profundidad que se elija para fondear; no hay peligro de rotura de una o pérdida de anclas. No obstante, hay que tener en cuenta que el buque estará expuesto a todos los vientos y las corrientes.
Fuente: Servicio de Hidrografía Naval. Publicación H-202, Pág. 131, 132.










