
El fracaso también estuvo vinculado al revés de la política portuaria de la compañía. El 29 de septiembre de 1906 Alvear obtuvo la concesión para el mejoramiento del sitio comercial en Puerto Militar, demasiado precario para la función que desempeñaba.
La búsqueda de una salida al mar por la zona de Puerto Belgrano era la raison d’être de la empresa, evidenciada desde el nombre mismo de la Compañía.
Unir el área de influencia francesa en torno a Rosario con el sudeste bonaerense, aprovechando las ventajas que los estudios técnicos asignaban a Puerto Belgrano por sobre otras áreas de la bahía era el objetivo del plan francés.
Las obras fueron adjudicadas (como era lógico suponer) a la empresa Hersent et Frères. Las reformas dotaron al Muelle C de todos los servicios inherentes a la función, pero lo exiguo de sus dimensiones conspiró para que sea verdaderamente útil a los intereses del Ferrocarril. Durante los años que funcionó, se lo conoció en la zona como “el muelle de la francesa”. En virtud del contrato, el gobierno se reservaba el derecho de expropiación, previa indemnización, cuando las obras estuviesen terminadas, lo que hizo en 1911, desmantelando casi enseguida las instalaciones de carga y depósito de mercadería. Esta cláusula fue impuesta por presiones de la Armada, que había mirado poco favorablemente las instalaciones mercantiles en el seno mismo de una base militar y por la necesidad de no ofrecer competencia al otro emprendimiento privado que prometía ser monumental: el puerto que en Arroyo Pareja levantaría la concesión otorgada a Abel J. Pagnard (Chalier, 2004).
Entre tanto, la cuestión de la salida al mar, vital a los intereses comerciales de la Compañía, se intentó resolver de distintas maneras. Los planos de los empalmes con las vías del Ferrocarril Sur desde las estaciones Puerto Militar y Almirante Solier se aprobaron el 30 de enero y el 30 de noviembre de 1912, respectivamente. Recién el 15 de enero del año siguiente, se autorizó a librar al servicio público el primer empalme, es decir poco antes de la cesión del Muelle C al Estado.
Según el Informe del Consejo de Administración del ferrocarril presentado el 15 de marzo de 1913, “Esta conexión nos dará acceso a Bahía Blanca, y proseguiremos nuestras negociaciones con la Compañía del Sud para utilizar este empalme en condiciones ventajosas” (Compagnie du Chemin de Fer Rosario à Puerto-Belgrano, 1913: 5).
Fuente: Archivo Histórico Municipal. Mitre 101. Punta Alta. Buenos Aires.
Foto: Histamar – Historia y Arqueología Marítima.










