
Creció el tráfico marítimo y para facilitarlo se distribuyeron Boyas en el canal, anclándolas en el centro del camino hábil, cosa que criticaron muchos marinos de aquel entonces. Es que por lo demás las boyas no estaban siempre en su lugar, y un cronista marítimo escribe el 27 de diciembre de 1.883: “Pilotos recién llegados ponen de actualidad la interesante cuestión de las boyas. El temporal del domingo dejó en libertad a la boya número 1, que sin contar con la voluntad de sus superiores está vagando sin rumbo fijo. La boya número 4, también está fuera de su sitio. La boya 7 que garreó el 12 del corriente, aún se encuentra fuera de lugar, porque no se puede conseguir que el gobierno mande cadenas y anclas superiores para poder fondearlas con seguridad.
Valientemente, decimos que es el colmo de la indolencia permitir que el puerto deje de ser puerto por la insignificante provisión de una ancla.
¿Dónde está este gran Ministro de Marina que dicen se ocupa tanto de su doble ministerio? ¡Eh, señores! Aún existe, Bahía Blanca".
La señal para los navegantes era la farola de Monte Hermoso, que no siempre era lo bastante visible para que los marinos conocieran su situación, y como no había telégrafo entre la farola y el Puerto, solamente salían los prácticos en busca de la embarcación cuando ésta se hallaba casi a la vista y muchas veces en inminente peligro de embarrancar en los bancos de arena que obstruían el canal.
Se comprueba el peligro a que estaban expuestos los buques, por la lista de naufragios ocurridos en nuestras aguas en el año 1883, que fue excepcional en esta clase de siniestros. Se perdieron:
- El 30 de enero, la barca italiana “Volturno” de Badaracco Hnos., de 149 toneladas.
- El 16 de febrero, la balandra, “Raquelina”.
- El 24 de mayo, la barca italiana “Elisa C”.
- El 3 de julio, el pailebot “Adelaida”.
- El 11 de diciembre, el bergantín goleta “Jaime, soberano 2º".
Fuente: Ingeniero White. Álbum Conmemorando el Primer Centenario de la Fundación de Bahía Blanca. 11 de Abril 1828 – 1928. Editores y Colaboradores: Sr. Antonio Crespi Valls, Sr. José Lanzilotta, Sr. L. Sadovsky, Sr. Manuel Troncoso, Sr. Benjamín Cifuentes.










