RiaNet

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente

El muelle de la empresa del F.C.S.

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

Puerto La EsperanzaEl objetivo primordial del Gran Ferrocarril del Sud, al extender su línea desde La Gama (hoy Lamadrid) hasta Bahía Blanca, era tener una salida al mar.

Desde Buenos Aires, la vía del Sud se extendía a través de la Provincia sin tocar un solo puerto lo que decididamente era un obstáculo para el tráfico de mercaderías, ya que el flete desde la capital federal era agobiador.

El Puerto de Bahía Blanca, era pues el punto de mira de los directores de la Empresa, que, como antes nuestro Rivadavia, consideraban a Bahía Blanca como el punto estratégico al que convergirían, en procura del mar, todas las vías férreas importantes del país, previsión y creencia que el tiempo ha corroborado con creces.

Así, pues, aún no estaba inaugurada la línea a Buenos Aires, cuando la empresa del Sud mandaba ya buques cargados de materiales por el Napostá y empezaba rápidamente la construcción del primer tramo del Muelle de Hierro.

Los obreros empleados en la construcción de este Muelle, el más técnico de los levantados hasta aquel entonces en todo el país, la mayoría de ellos italianos, contratados directamente, formaron el núcleo más numeroso de la futura población de Ingeniero White, sumándose al grupo de marineros y pescadores establecidos ya en la ribera.

Muchos inconvenientes presentó el primer muelle “de los ingleses” o de Mr. Parish, como le llamaban, no por deficiencias de construcción, sino porque las necesidades crecieron más rápidamente que las dimensiones del Muelle, y al primer tramo siguieron inmediatamente los restantes.

El 14 de diciembre de 1884, el malogrado Lainez, gran amigo de nuestro Puerto, escribía: “Mientras unos obreros clavan las vigas, bajo la dirección de los ingenieros y sus ayudantes, otros van colocando el piso, la obra avanza más de un metro por día. En cuanto se ha avanzado la distancia de un poste a otro, se hace deslizar sobre ellos los tres enormes guinches que levantan el martillo y la máquina de vapor que los mueve. Cerca de doscientos hombres ocúpanse diariamente de esa tarea con una actividad prodigiosa. El taller de preparación de los materiales no descansa un momento desde las 6 de la mañana a las 7 de la noche. En diez días ha sido levantado un terraplén de tierra y tosca de 100 metros de largo, por un alto de dos y medio a tres, colocándose sobre él la vía férrea que unirá el puerto con la estación del ferrocarril. Todo un pequeño pueblo ha nacido como por encanto al lado del taller y vive agrupado en casillas de madera techadas de zinc y levantadas sobre rieles de punta. Por la noche, después de comer, los obreros salen a fumar a la playa y se oyen cantos y música de acordeón; crece la marea; ilumina la luna el cuadro; el ruido de las olas trae un apacible sueño; a las once todos duermen. Es todo un mundo de ingleses y de italianos distribuidos por cuadrillas, con sus capataces e inspectores técnicos".

Y nosotros decimos que a la sombra de aquel Muelle clavado a fuerza de golpes de martinete, ha surgido una población tan importante como la que, con el nombre de Ingeniero White, es conocida en todas las partes del mundo donde se reúnen curtidos lobos de mar.

Fuente: Ingeniero White. Álbum Conmemorando el Primer Centenario de la Fundación de Bahía Blanca. 11 de Abril 1828 – 1928. Editores y Colaboradores: Sr. Antonio Crespi Valls, Sr. José Lanzilotta, Sr. L. Sadovsky, Sr. Manuel Troncoso, Sr. Benjamín Cifuentes.

El muelle de la empresa del F.C.S.
Comentarios (0)
Última actualización el Lunes, 06 de Junio de 2011 07:20  
Bahía Blanca

Nubium 34.5