
Había pasado un cuarto de siglo desde que el Fortuna entrara en actividad y por ello era necesario contar con un yate más moderno. Así surgió el Fortuna II, salido del tablero de German Frers y construido en Tandanor bajo la supervisión de su primer comandante, el capitán de navío Alberto Heredia. Como su antecesor, se des taco en numerosas competencias internacionales, participando en varias ocasiones en la regata Buenos Aires-Río (la gano en 1981); Buenos Aires-Florianópolis; las Mil Millas Chilenas y la Copa Galápagos.
“Los Fortuna son un buen ejemplo de lo que significa la tradición náutica y la formación de jóvenes en el arte de la vela”, afirma el capitán de fragata Marcelo Goyenechea, ex comandante del Fortuna II y responsable desde su inicio del desarrollo y dirección del proyecto del III. “Sin duda, con el Fortuna III se demostró una vez más no solo la solidaridad de nuestro pueblo sino, también, que cuando los argentinos nos proponemos hacer algo bien hecho lo logramos”.
Hoy nos encontramos ante una realidad insoslayable: los integrantes de la dinastía Fortuna, además de constituir una familia exitosa, son sinónimo de la Armada y genuinos representantes del yachting nacional y del país.
Fuente: ARGENTIME, The Argentine Review.










