
La goleta “Sarandí” fue uno de los buques más gloriosos de la Armada Argentina. A pesar que aún le está faltando el historiador que recopile sus épicas hazañas, es de advertir que ensancha sus dimensiones cuando su nombre pasa junto al recuerdo de la fragata “Hércules” del Almirante Guillermo Brown, y crece su pequeña arboladura al compararla con la guinda altiva de la “Argentina” de Bouchard.
Estas eran sus características:
- Eslora: 32 m.
- Manga: 7.5 m.P
- Puntal: 4 m.
- Calado medio: 1.85 m.
- Porte: 150 tns.
- Tripulación: entre 70 y 100 hombres.
HISTORIAL
Fue la ex “Grace-Ann”, goleta mercante de los EE.UU. de América, construida en los astilleros de Baltimore, Maryland, cuna de los famosos Clippers de la carrera del té, y adquirida por el gobierno de las Provincias Unidas, en guerra con el Brasil, el 14 de enero de 1826.
El bautismo de fuego lo recibió en Punta Colares. Actuó heroicamente en el combate de Banco Ortiz y en el ataque a la Colonia. Participó en numerosas acciones de la guerra contra el imperio, y al mando del Almirante Brown realizó un corso sobre la costa de Río de Janeiro, haciendo numerosas presas al enemigo.
Intervino en los combates de Juncal y Monte Santiago. En éste último se batió contra veinte buques enemigos. Desmantelada, pero no rendida, con un cargamento de heridos y el joven oficial Francisco Drumond entre los muertos, entró al puerto de Buenos Aires lanzando su empavesado al fondear en el Riachuelo.
El único crespón lo puso en su palo mesana acostumbrado al laurel, la poco heroica actitud de su ocasional comandante José María Pinedo, cuando el 3 de enero de 1833, en Puerto Soledad, rindió el pabellón y la soberanía de las Islas Malvinas, ante el alevoso acto de piratería consumado por John James Onslow, capitán de la corbeta de guerra inglesa H.M.S. “Clio”.
DERROTEROS A BAHIA BLANCA
En enero de 1830 descargó en la sonda del Napostá una ballenera con aparejo de balandra nominada en los anales de marina como “Ballenera para Bahía Blanca”. Con ella arribaron el práctico Juan Plunkett que haría de patrón y siete marineros.
Su segundo arribo a la cala de Bahía Blanca se registró el 20 de julio de 1835.
En esa oportunidad transportó víveres, pertrechos para la guarnición militar y pasajeros, entre otros, el capellán castrense Juan Bautista Bigio, el primer sacerdote que regentó la vida espiritual del pueblo. Este fue el último viaje que registró la nave cabos afuera.
Fueron comandantes de la “Sarandí”: Guillermo Brown; Guillermo Chambers; Martín J. Warnes; Juan A. Coe; José María Pinedo; José M. Martínez; Santiago J. Bynon; Tomás Espora; Nicolás Jorge; Enrique Sinclair; Juan Bautista Thorne, el legendario “Sordo de Obligado”.
La “Sarandi”, con la goleta “Luisa” y el legendario queche “Hiena”, fueron las naves más veloces de cuantas navegaron el Plata. El glorioso velero, merecedor que el Almirante Guillermo Brown le llamara alguna vez “Los pies de la escuadra”, terminó su larga historia sirviendo como pontón-prisión, albergando entre otros a presos ilustres al Dr. Valentín Alsina.
A partir de 1842, recostada en un rincón del Riachuelo, la goleta “Sarandí” se fue hundiendo en la dársena del abandono, y su rauda y luminosa estela, comenzó a dibujarse lentamente en el golfo del olvido.
Fuente: Archivo Histórico Municipal. Mitre 101. Punta Alta. Buenos Aires.
Referencias: Guardiola Plubíns, José. “Historia de Bahía Blanca”. Tomo IV, pág. 930–931 (inédito).










