
Con la idea de afianzar los dominios del ex virreinato español, el Primer Gobierno Patrio impulsó la idea de la expansión fundacional hacia el sur.
Hacia 1821, la Provincia de Buenos Aires, dirigida por el entonces gobernador Gral. Martín Rodríguez y su Ministro de gobierno Bernardino Rivadavia, decidió extender sus fronteras y consolidar los dominios hacia el sur del Salado, límite “sur” de la entonces Provincia de Buenos Aires, territorio marcado por la “línea de fortines”. La meta era extender la línea territorial sur mediante un “Proyecto de apertura de puertos y fundación de poblaciones”. [Manual de Historia de Bahía Blanca – UNS, 1978.
El 22 de agosto de 1822, la Junta aprobó el proyecto autorizando un empréstito de 3 a 4 millones de pesos para ser destinado a la “construcción de un puerto y establecimiento de pueblos en la nueva frontera, y para la fundación de tres ciudades sobre la costa de buenos Aires y Patagones”.

















