
El taller de la usina representa para el museo mucho más que una simple sede. Señala, además, un punto de vista sobre la historia que aquí se cuenta. Implica que el relato de esa historia no debería ser entendido como algo dado, sino como un proceso en permanente construcción orientado a incidir sobre el presente.
En la muestra, objetos, voces, fotografías, textos y videos se asocian para intentar que este edificio, con su piso de tacos de madera, sus manchas de grasa y sus cañerías en desuso, invite al ejercicio de reponer lo que no está, indagar en lo que sucede e imaginar lo que todavía no es.
En las paredes de este museo hay teléfonos de la era Entel recogen fragmentos de las entrevistas a ferroviarios que el museo realiza a diario. Se recomienda escuchar estos testimonios en relación con los bancos de trabajo que portan las herramientas que muchos de estos ferroviarios utilizaban, junto a 'libros de chapa" referidos a los talleres en los que trabajaban. Una base de datos ubicada en la sala de usos múltiples permite visualizar la totalidad del patrimonio de la institución.
Fuente: Ferrowhite – Museo Taller.