
21-10-2011 | BAHIA BLANCA.-. Siempre que ejercemos la actividad de pensar y expresar opiniones, estamos expuestos a generar adhesiones y antipatías en el núcleo objeto que recepciona el resultado de este trabajo intelectual.
La magnitud de esa exposición o la repercusión de la opinión pareciera que no solo depende del ámbito al cual está dirigido; sea este privado o público; sino del “peso específico” del tema en cuestión y fundamentalmente de los intereses a los que involucre.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, abordamos el tema del dragado del canal principal, desde puerto Galván hasta puerto Cuatreros y la posterior radicación de una planta regasificadora.
Como todos hemos advertido en mayor o menor grado, la determinación de este megaproyecto excede el criterio de desarrollo y progreso de la ciudad y la autonomía portuaria local. El país necesita ese insumo vital y este es el momento de retribuir la “sintonía provincia, nación”. A “estas alturas”, hasta parece estéril el “lobbie” de empresarios bahienses ligados al poder local y nacional de acuerdo a las denuncias del diputado Juan Pedro Tunessi.
Creemos que la decisión de realizar esta significativa obra ya fue tomada en las esferas del poder nacional mucho antes de que la ciudadanía bahiense esté en conocimiento del tema, y que tanto el Dr. Jorge Otharán, como el Dr. Cristian Breitenstein, quedaran en la historia como los hacedores de la “tercera fundación del puerto” para los que están a favor (oficialismo) o pagarán los costos políticos con quienes están en contra del proyecto (oposición).
La redacción de este portal (pancartista) seguirá aportando un “espacio plural” donde todas las partes tengan la posibilidad de presentar su opinión, independientemente de nuestro propio pensamiento.
Fuente: Bruno Díaz.










