
Estos como se ha indicado en otro artículo, fueron los primeros cabinados (yates) que formaron la primera flota del género en el Club Náutico Bahía Blanca. El que tuvo la primacía en la llegada a nuestros muelles fue el "Pandora" del Dr. Ricardo Ruiz, quien tomó la decisión de vender su Lightning y comprar esta nueva embarcación en Buenos Aires.
Como en otro lado hemos informado, por aquella época (década del 70) se había producido la revolución del plástico (PRFV) y estas embarcaciones fueron de las primeras que se produjeron en el país.
El "PANDORA" correspondía al velero que había ganado durante ese año el campeonato de la clase. Una vez aquí y vista sus condiciones de navegación, produjeron el entusiasmo en la comunidad náutica. Es entonces que se anotan en esa carrera los Dres. Enrique Rudolf y Emilio Prieto, los cuales por intermedio del Dr. Ruiz encargan al astillero De Marco dos veleros nuevo del tipo Troter, los cuales son prontamente recibidos y forman la primigenia flota de cabinados del CNBB.
Pasados varios años de fructíferas navegaciones y regatas ampliamente disfrutadas en familia y con diversas tripulaciones los veleros van cumpliendo con su destino. El "PANDORA" luego de algunos éxitos regateando, abandona las lides para dedicarse a crucerear en familia.
El "AMURADO" del Dr. Prieto, luego de su temprana desaparición es vendido y toma otro destino.
El "ILDARA" es el que continua en carrera afortunadamente, después de haber estado como el "PANDORA" un tiempo abandonados; es adquirido por Gonzalo Cos, con lo que es convenientemente reciclado volviendo a la navegación, crucereando y regateando, al punto de salir campeón en alguna temporada, hoy es propiedad de Flavia Lombardo.
Del "PANDORA" se ha hecho cargo Oscar Tellarini, como se sabe unos de los hijos de Enrique "El Pibe" Tellarini quien prosiguió con el mismo después de haber pasado por manos de Franco Scalisi y del Dr. Ruiz. Esperamos que en algún tiempo más lo podamos ver nuevamente en navegación.
Hoy 2008, esa flotilla original se ha acrecentado varias veces, es que el Troter es uno de esos veleros diseñados para el mar del Norte, con características tan duras como las que se suelen sufrir por estos lares y su buena construcción hace que sea uno de los preferidos en su eslora.
A todo esto ya son embarcaciones con casi 40 años de duración y se mantienen aun en buenas condiciones, no conociendo su techo de vida.
Fuente: Hugo Washington Barzola Lucero.










