
El célebre Fram del noruego Fritjof Nasen dio su nombre a un doble proa local, diseñado por Germán Frers a pedido de Juan B. Llosa y Francisco Miller. El Fram argentino también es ya un velero histórico y, a su manera, tuvo momentos de gloria en los mares del sur.
El mundo del yachting local se convulsionó el 23 de agosto de 1931, cuando hizo su arribo desde Europa el “Ingrid”, doble proa de líneas escandinavas, construido en Kiel con planos de Lilgegren, 33 pies de eslora, 11 de manga, 6 de calado y un lastre de hierro de 4000 kilos en el quillote, a los que hay que sumarle otros 1000 estibados en su interior. A su bordo Martín Ezcurra, Arturo de la Serna, Arturo Llosa y Ricardo Cooper Coles (reemplazado en Brasil por Carlos Sauberán) completaban el crucero emprendido desde la isla de Wight, frente al Solent, el 30 de marzo, es decir casi cinco meses antes.
El primer contacto con Buenos Aires se produjo el 19 de agosto, fecha en que fondearon en Punta del Este. Desde allí se comunicaron telefónicamente y dos horas después prosiguieron rumbo a Montevideo. Y aquí aparece nuestro Fram, ya que este velero de bandera argentina, propiedad del hermano de Arturo Llosa, Juan Benito, fue el primero en recibirlos en aguas del Río de la Plata.
El flamante Fram había sido construido pocos meses antes en el astillero Río de la Plata del Tigre, Río Luján, propiedad de Germán Frers y Cía., por encargo de Juan B. Llosa y Francisco Miller, ambos navegantes del Club Náutico Bahía Blanca.
En líneas generales era muy similar a sus coetáneos “Fjord II” y “Virazón”, también diseños de Frers. Era un doble proa de 31 pies de eslora, 10 de manga y 5 de calado, que desplazaba 8 toneladas incluyendo un lastre externo de 2500 kilos. Su mayor diferencia estribaba en el aparejo, ya que portaba una mayor bermuda en lugar de la cangreja del “Fjord”, que sumada a su trinquetilla, foque y petifoque alcanzaban una superficie total de 56 metros cuadrados de velamen. Poseía un motor auxiliar Junker diesel de 8/10 caballos y estaba construido en viraró, con todas sus tablas de una sola pieza de proa a popa. Era un barco fuerte y especialmente apto para la navegación que quería hacer Llosa, hacia el Sur, en una época en que nadie se atrevía más allá de Mar del Plata.
No bien terminado, el Fram se alistó a partir para su destino en Bahía Blanca y así lo hizo el 21 de febrero de 1931. Eran sus tripulantes: C. H. Hill (capitán), Juan Benito Llosa y Francisco Miller, a quienes se unió Germán Frers para acompañarlos en su viaje inaugural.
Fuente: Revista "Bienvenido a Bordo" - Año IX N° 103 - Septiembre.










