Historia naval
12-03-2011 | El barrio porteño de Parque Patricios posee uno de los monumentos históricos más significativos para la Armada Argentina y la ciudad de Buenos Aires. Allí se encuentra una de las más antiguas construcciones de estilo colonial de la zona sur y donde vivió gran parte de su vida el coronel Tomás Domingo de los Dolores Espora. Fue declarada Monumento Histórico Nacional un 3 de marzo de 1960.
El terreno perteneció a los familiares maternos del militar. Una vez finalizado el enfrentamiento con el Imperio del Brasil, el 29 de marzo de 1830 el marino compró la propiedad que pertenecía catastralmente al partido José de Flores, en el barrio de los Corrales.
Aquella zona era un lugar de gran tranquilidad y algo alejada del centro urbano de Buenos Aires. Numerosas quintas ocupaban las inmediaciones del inmueble. La dimensión y fertilidad del terreno le permitieron a Espora dedicarse al cultivo de la tierra y la cría de animales para mantener a su numerosa familia y comerciar con sus vecinos. Al mismo tiempo, se abocó a la construcción de su vivienda.
Mientras ejercía la Comandancia y el Comisariato General de Matrículas, apareció un folleto que lo acusaba de ser partícipe de una revolución armada para eliminar al gobernador Juan Manuel de Rosas. Los esfuerzos del marino para demostrar lo infundado de aquella publicación anónima fueron vanos, un clima de persecución se había instaurado en la ciudad contra todos aquellos que eran sospechados –con pruebas o sin ellas- de actuar contra el federalismo o la figura del Restaurador de las Leyes. Cualquier defensa era inútil, para los partidarios del régimen bastaba solo una acusación para catalogar a un hombre de traidor y enemigo del gobierno.
Tomás Espora , inmerso en este complejo escenario e impotente para defenderse de tales denuncias, renunció a su cargo y se refugió en aquella casa, en compañía de su familia.
Fue durante el invierno de 1835, mientras sobrevolaban rumores de un inminente castigo por aquellas acusaciones, que sus problemas respiratorios se agravaron notablemente y -pesar de los cuidados médicos- murió el 25 de julio en su domicilio. En las exequias participó el almirante Guillermo Brown, quien profundamente conmovido por la desaparición de su subordinado y amigo, lamentó las penosas circunstancias que habían rodeado en sus últimos tiempos al marino fallecido. La Quinta de Espora, como se la conocía en aquellos años, continuó siendo habitada por la familia.
El crecimiento de la ciudad llevó a que aquel terreno fuera objeto de sucesivas ventas y loteos. La fisonomía del barrio cambió, las quintas desaparecieron, se abrieron calles, se edificaron nuevas viviendas y fábricas en torno a una populosa barriada que se afincó en el lugar.
El 25 de julio de 1960 el Estado Argentino aceptó la donación de la propietaria del inmueble, Enriqueta Macary de Podestá, quien afirmó que éste debía quedar a cargo del entonces Ministerio de Marina. El decreto Nº 1961 del 3 de marzo de 1960 lo declaró Monumento Histórico Nacional. Al poco tiempo se refaccionó la casa conservando su fachada original y quedó habilitada para funcionar como museo.
Actividades
Actualmente, la Casa Cultural Tomás Espora continúa con la misión de custodiar del acervo histórico que perteneció al marino, propiciando además la visita de establecimientos educativos de diferentes niveles y la realización de actividades con instituciones barriales vinculadas al quehacer cultural de la zona.
La Casa, ubicada en Avda. Caseros 2526 puede ser visitada de lunes a sábado de 8 a 13 horas y su teléfono de contacto es: (011) – 49432118.
Fuente: Gaceta Marinera Digital. Por el teniente de navío Mauro Figueroa. Departamento de Estudios Históricos Navales.










