
Se encuentra en la Plaza Rivadavia sobre el frente que da a la calle Hipólito Yrigoyen, antes calle Buenos Aires.
La obra conforma un tributo de los hebreos al barón Mauricio de Hirsch (1.831 – 1.896), el hombre que gran parte de su fortuna a alentar y apoyar la llegada de israelitas a nuestro país, en busca de mejores condiciones de vida. Así surgieron a fines del siglo XIX, las primeras colonias de judíos.
La ejecución del monumento en la ciudad comenzó con un llamado a concurso de maquetas organizado por la Comisión Israelita Pro Centenario de Bahía Blanca.
El concurso fue ganado por el escultor Michael Yatvinsky, fundador del centro de Escultores y arquitectos de Petrogrado.
Está organizado en cuatro caras y tiene como remate una ornamentación conformada por columnas y una cúpula. Las caras tienen placas en bronce, realizadas por el escultor argentino Israel Hoffman, que simbolizan la agricultura, la industria y la ciencia.
La piedra fundamental del monumento fue colocada el 29 de enero de 1.928 y la obra se inauguró el 14 de octubre de ese año.
Fuente: Municipalidad de Bahía Blanca. Secretaría de Coordinación y Planeamiento. Dirección de Promoción del Desarrollo. Bahía Blanca.










