
En 1.928, al cumplirse el centenario de la fundación de Bahía Blanca, todas las colectividades extranjeras se sumaron a los festejos. La inglesa en especial, estaba por entonces muy ligada a nuestro progreso, desde que en 1.868, sembró el trigo en las orillas del Sauce Grande, pobló las primeras estancias con ovejas mestizas e introdujo las segadoras mecánicas.
En nombre de la estrecha relación que unía a ambos países, formalizada en el acuerdo de amistad, comercio y navegación celebrado el 2 de febrero de 1.825, obsequió una fuente decorativa que representara los cuatro elementos de aquel progreso: la navegación y el ferrocarril, aportados por los inmigrantes, y la agricultura y la ganadería de origen nacional.
Está realizada en mármol de carrara, su planta es triangulada teniendo un obelisco, también realizado en mármol como remate.
La fuente se encuentra enmarcada por cuatro pilares pequeños que sostienen una farola cada uno, en el centro de la misma encontramos un niño con el chorro de agua.
Con excepción de las placas de bronce talladas por la Casa de Gotuzzo y Piana de Buenos Aires, la fontana fue íntegramente erigida con elementos locales, a cargo del constructor Antonio Grillo.
Fuente: Municipalidad de Bahía Blanca. Secretaría de Coordinación y Planeamiento. Dirección de Promoción del Desarrollo. Bahía Blanca.










