
Si bien en 1.857 Bahía Blanca contaba con un gobierno autónomo municipal, va a ser en 1.865 a partir de la creación del Partido de Bahía Blanca, cuando el gobierno municipal comienza a tener prestigio. En 1.886, se sanciona la Ley Orgánica de Municipalidades, la que otorga poder a las autoridades comunales.
Es a partir de la importancia económica que en el ámbito nacional fue adquiriendo Bahía Blanca, que alcanzó el 25 de octubre de 1.895 el carácter de ciudad.
… “ Las décadas del ’60 – ‘70 mostraban síntomas de franco impulso hacia formas económicas y sociales más modernas” [1], pero al igual que en otras áreas del país, la etapa de modernización se daría en la década del ’80 como resultado del modelo agro exportador imperante. Es así como el poblado a partir de: llegada del ferrocarril en el año 1.884, construcción del muelle de hierro en 1.885, y sitio y posición de la ciudad, se convierten en un punto estratégico para la producción y comercialización de los productos a escala internacional, generándose así un rápido desarrollo tanto en el orden local como en una vasta zona de influencia que comprendía por entonces los territorios bonaerense, pampeano y rionegrino, sentándose así las bases para el crecimiento económico y demográfico de la futura ciudad.
A partir de allí, se potenció el desarrollo portuario, tendiéndose ramales ferroviarios que la vincularían con el resto del país, se construyeron además edificios para acopio de productos, barrios, y se instalaron industrias relacionadas a las nuevas necesidades como por ejemplo las destinadas a la producción de energía eléctrica.
Fueron cuatro las empresas ferroviarias asentadas en nuestro medio: de capital inglés: Grand Sud, Bahía Blanca al Noroeste, Buenos Aires al Pacífico, y capital francés: Rosario Puerto Belgrano.
Paralelamente a estos acontecimientos, el crecimiento demográfico va a estar dado por el importante proceso inmigratorio motivado por la atracción que ejercía la realidad y potencialidad de Bahía Blanca en esta etapa de expansión, la fuerte inmigración estaba compuesta por: ingleses, italianos, españoles, y sirio - libaneses, entre otros; no solo se proyectaron en el orden económico, sino en lo político y cultural de la sociedad bahiense, claros ejemplos de ello fueron: creación de instituciones financieras, mejoras en los servicios, sucursales bancarias, escuelas primarias públicas y privadas, biblioteca pública en 1.882, hospital municipal en 1.884, red telefónica en 1.885, registro civil en 1.889, el alumbrado público y eléctrico, y transporte urbano a través del tranvía en 1.904, son algunas de las importantes mejoras.
La primera guerra mundial afectó a muchas de las actividades productivas que se desarrollaban en la región, sin embargo en la década del ‘20 se pudo continuar con su crecimiento pero a un ritmo moderado. Diferente efecto produjo la crisis financiera internacional de 1.930 que repercutió directamente sobre la economía agro exportadora de nuestro país en general, produciendo: desocupación, cierre de las fuentes de trabajo, y como factor coyuntural: la sequía, que afectó seriamente el área de influencia portuaria. Años después, la situación favorable de la segunda guerra mundial para los productos exportados por nuestro país, como los cereales, contribuyó a superar la situación.
Podríamos resumir esta etapa diciendo que…”El análisis histórico de la etapa 1.930 a 1.968, permite evidenciar que si bien la ciudad recibió los impactos negativos de dos momentos coyunturales: 1.930 y la Segunda Guerra Mundial, logró una rápida recuperación en la cual influyó la conjunción de un potencial con el estímulo de factores externos. Este proceso hizo posible que Bahía Blanca en breve tiempo retomara su ritmo de desarrollo, ubicándose para la década de 1.960 en un nivel de competitividad en torno al escenario nacional, casi comparables a las décadas anteriores…” [2]
La estructura ferroportuaria, si bien tuvo una declinación en sus movimientos, siguió trabajando en forma estable, se mantiene la ciudad como nodo de comunicaciones a partir del diseño convergente de la red vial. En esta situación, se valoriza su posición estratégica, inserta en la transición de las regiones pampeanas y patagónicas.
En la década ’60 – ‘70 se define a la ciudad como referente del sur argentino, abastecedora de una amplia zona de influencia, se consolida como centro de servicios.
Con respecto al sector comercial y de servicios (salud, educación superior, justicia, finanzas, asistencia técnica, transporte aéreo, terrestre, etc.), la ciudad se consolida como centro abastecedor de una amplia zona de influencia que incluye a toda la Patagonia. De allí que en la década 1.960 – 1.970 Bahía Blanca fuese calificada como “Puerta y Polo del Sur Argentino”.
En el año 1.968 la Provincia de Buenos Aires declaró a la ciudad de Bahía Blanca, Polo de Crecimiento Provincial de la Zona Número 1, de la Región Comahue. En este caso la ciudad de Bahía Blanca pasó a constituirse núcleo urbano de la región Nº 2 de Desarrollo Nacional de la Región Comahue.
La ciudad como Polo de desarrollo adquirió significación sólo si se la considera en conjunto con su área de influencia regional y en virtud de su carácter de espacio ordenador y conductor de un espacio mayor.
En este momento surge el Plan de Desarrollo de la ciudad de Bahía Blanca, este contribuyó a la concreción de proyectos de importancia para la ciudad, como por ejemplo la Instalación del Polo Petroquímico y la creación del Parque Industrial entre otros.
Como se puede observar Bahía Blanca ha transitado una etapa signada por las oscilaciones.
Entre las décadas del ’70 y ’80 se manifestó el desenvolvimiento de dos proyectos de fuerte impacto para la ciudad. Uno de ellos fue la creación del Polo Petroquímico (1.981), la habilitación de la Central Termoeléctrica Luis Piedra Buena (1.989), y la construcción del gasoducto Neuba ll.
Estas inversiones generaron la base para el futuro crecimiento de la ciudad.
El viejo modelo que se basaba en las actividades comerciales, tiene dificultades y la industria aparece como el sector capaz de generar riquezas, mientras se equilibra el mercado del trabajo, y las soluciones aparecen vinculadas con el proceso de industrialización de la ciudad.
Con el advenimiento de la Democracia y las modificaciones en el modelo económico, se sientan las bases de una política descentralizada en el sector portuario que culmina con la designación de Puerto Autónomo de Bahía Blanca.
“Las transformaciones señaladas crearon las condiciones básicas para posibilitar la inserción del Puerto de Bahía Blanca en un marco regional globalizado. Desde la década del 90 los sectores granelero, agro industrial y petroquímico se encuentran orientando sus estrategias de producción y exportación en función de los mercados mundiales. El Mercosur y los países asiáticos se presentan en el horizonte de expansión de estas empresas” [3].
En definitiva, es a partir de 1.990, cuando se comienza a transitar por una etapa en donde las Inversiones, tanto del sector privado como estatal, van a generar un alto impacto, no sólo en el área portuaria, sino también en toda la ciudad, determinado un nuevo perfil para la misma.
“Prácticamente en cuatro décadas Bahía Blanca se había transformado de un núcleo de frontera en una ciudad moderna de vanguardia, dotada de todos los servicios e infraestructura de calidad, que emulaba desde el punto de vista arquitectónico a las grandes ciudades europeas”. [4]
Bibliografía:
[[1]] WEIMBERG, Félix. El Proceso de Poblamiento y Colonización en la región S.O. de la Pcia. de Bs. As. Op. Cit pag. 23
[2] Diagnóstico del Plan Estratégico. 1.999
[3] Municipalidad de Bahía Blanca. Plan Estratégico. Documento de Prediagnóstico.1.998. Bahía Blanca.
[4] MUNICIPALIDAD DE BAHIA BLANCA. Plan Estratégico. Documento de Prediagnóstico. 1.998
Fuente: Municipalidad de Bahía Blanca. Secretaría de Coordinación y Planeamiento. Dirección de Promoción del Desarrollo. Bahía Blanca.










