
La colectividad española fue junto a la de los italianos el grupo más numeroso asentado en la zona.
A principios de siglo abrió sus puertas la sucursal del Banco Popular Español, pero con una muy breve existencia. En cambio el Banco Español pudo desarrollar sus actividades sin interrupciones desde 1904 a 1988.
El edificio, como era casi una constante en los bancos, ocupaba un solar en la esquina, y forma junto a la Aduana, el marco de nacimiento de la Av. Colón.
La fachada presenta un orden gigante de pilastras corintias enmarcando dos tipos de aventanamientos, en la planta baja grandes ventanales de medio punto, y en la planta alta tres aberturas verticales rectas. Las pilastras sostienen un ancho entablamento con un friso corintio que solo se interrumpe para dar lugar al nombre de la institución. La composición se cierra con una fuerte cornisa que remata en un curioso perfil recortado.
Es de destacar como edificios, con diferentes recursos, mantienen la idea de jerarquizar la ochava. La esquina se acusa mediante una portada de acceso en donde se combina una base de académico perfil jónico con un coronamiento ecléctico de guirnaldas y otros adornos que enmarcan el reloj.
Recientes cambios institucionales han hecho que este edificio pase a albergar la Bolsa de Comercio, entidad que comprometió la restauración y preservación del edificio, siendo reinaugurado completamente remozado el 29 de agosto de 1.997.
Fuente: Municipalidad de Bahía Blanca. Secretaría de Coordinación y Planeamiento. Dirección de Promoción del Desarrollo. Bahía Blanca.










